Grande, Manolillo Chinato

Anoche pasé frío y me desenamoré un poco.
Anoche pasé frío y fui poeta.
Anoche, mientras mi carne se helaba
y mi alma en mi cuerpo se escondía,
vi como mi amor para ti
era un juguete pasado ya de moda que ya nada valía.

Cualquier amanecer echarán
al viejo juguete de mi amor a un carro de basura,
y alefándose en la amarga soledad
oirá al carretero dar palos a su mula
que todo se lo da por un poco de paja
y, a veces, pochas uvas.

Y estaré allí donde ya nada vale nada
hasta que algún día una dulce gitanilla,
con mocos y pecas en la cara,
limpie con su manga grasienta
la suciedad que la sociedad pegó a mi alma;
y volveré a ser un juguete reluciente de amor y de alegría
y volveré a ser un juguete reluciente de amor y de alegría.

Manolo Chinato.

Gracias.

A la tarea

Escuchando La Loca – Mala Rodriguez

Vamos a la tarea, como dice mi vecino.

Es estremecedor lo que tardamos en darnos cuentas de las cosas. Nadie está por encima de nadie. Únicamente nos separa el puto dinero, es tristísimo. Pero fuera de eso, los sentimientos no son contables, no se pueden comprar. Ni tampoco regalar. Si se quiere a alguien, se hace de forma inconsciente, y las cosas salen solas. No hay que proponerse nada y el pararse y soltar un beso es tan espontáneo que da miedo. Tan espontáneo verlo en la gente por la calle que me da pena no haberlo tenido yo. Pero como es algo espontáneo, alguien tiene que tener esa reacción conmigo igual que yo la tenía.

Me quedan solo hoy y mañana para marchar de vacaciones. Vacaciones “comerciales” :p. Pero bueno, ya habrá tiempo de hacerme el interrail, la ruta del Cares, las lagunas de Ruidera once more time, etc… Por suerte aún hay tiempo para hacer todo y más. No hay que lamentarse y culpar a nadie por años perdidos y bla bla bla. Hay que alegrarse de lo que uno ha sentido y ha vivido, porque al fin y al cabo, la experiencia, buena o mala, es lo que nos hace personas.

El otro día buscaba la luna sin parar y me preguntaban que hacia, jajaja. Busco la luna! dije y nos encontramos buscando la luna, detrás de los edificios, de los arboles. Luna Nueva!!!!! El domingo por la noche ya la vi, saliendo poquito a poquito, preciosa, finísima. Yo luchando por llegar a casa para hacerla una foto pero se escondió, pícara ella, detrás de la sierra. El mes que viene :). La luna viene y va, pero se que siempre va a estar ahí (al menos durante algún milenio). Es como una madre o un padre, sabes que siempre van a estar ahí, porque te quieren. Porque aunque hayas discutido les vas a llamar y te van a ayudar (al menos la mayoría).

Hace ya unas semanas mi abuelo se murió. No escribí nada, no lo tenía aún asimilado. El otro día fui a ver a mi abuela y no se… esperaba por un momento verlo allí, sonriendo, en su sillón sentado, con la ruleta de la fortuna puesta y preguntando que tal. Pero ya no. Y por imbécil me quedé sin hablar durante horas con él, pidiéndole que me contase cosas, oyendo relatos de como era todo antes. Quizás debería llamar a mi abuelo Tomás :).

Ojalá pudiera parar en algunos momentos el tiempo. Pero no el espacio. Porque los momentos que uno desea que sean eternos, deberían serlo. O al menos durar un siglo o dos :). Deberíamos tener toda una vida para cada cosa. Una vida para leer. Una vida para viajar. Una vida para estudiar todo lo que quieras. Una vida para ver películas y escuchar música. Una vida para salir con los amigos. Una vida para pasear. Una vida para amar. Una vida para estar en un banco sentados con alguien y abrazados. El otro día vi un titular en el periódico sobre dos ancianos que habían hallado muertos, uno abrazado al otro. Tienen el tiempo para ellos.

Y a mi me quedan unos 50 años, espero… Vamos a ponernos a la tarea 🙂