Grande, Manolillo Chinato

Anoche pasé frío y me desenamoré un poco.
Anoche pasé frío y fui poeta.
Anoche, mientras mi carne se helaba
y mi alma en mi cuerpo se escondía,
vi como mi amor para ti
era un juguete pasado ya de moda que ya nada valía.

Cualquier amanecer echarán
al viejo juguete de mi amor a un carro de basura,
y alefándose en la amarga soledad
oirá al carretero dar palos a su mula
que todo se lo da por un poco de paja
y, a veces, pochas uvas.

Y estaré allí donde ya nada vale nada
hasta que algún día una dulce gitanilla,
con mocos y pecas en la cara,
limpie con su manga grasienta
la suciedad que la sociedad pegó a mi alma;
y volveré a ser un juguete reluciente de amor y de alegría
y volveré a ser un juguete reluciente de amor y de alegría.

Manolo Chinato.

Gracias.

Una respuesta a “Grande, Manolillo Chinato”

  1. Tengo ronca el alma de quererte
    en esta soledad llena que me ahoga;
    tengo los ojos llenos de luz de imaginarte
    y tengo los ojos ciegos de no verte;
    tengo mi cuerpo abandonado al abandono
    y tengo mi cuerpo tiritando de no poder tocarte;
    tengo la voz tosca de hablar con tanta gente
    y tengo la voz preciosa de cantarte;
    tengo las manos agrietadas de la escarcha
    y tengo las manos suaves de en el cielo acariciarte;
    tengo soledad, luz, alegría, tristeza,
    rebeldías, amor, sonrisas y lágrimas…
    Y también te tengo a ti,
    caminando por las venas con mi sangre.

    Te quiero *25*

    Manolo chinato

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