Returns

Voyage To Avalon, la versión de orquesta. (Descubierta aqui: http://www.incoherencia.com/pasado/general/hiperactivo)

La pones, te pones los cascos a tope, cierras los ojos y… Genial.

Resulta que María fue a meterse en las webs el otro día y… sorpresa! 403 Forbidden. Tenía TODO alojado ahí y se ha esfumado. Básicamente en Byethost me han borrado todo porque había menos de 5 visitas mensuales… normal si no había contenido nuevo.

Total, que me puse manos a la obra y he cogido un alojamiento gratuito (si, me va la marcha) en Hostinger y me he puesto a montar de nuevo yocaracol. Iba a contratar con One.com, pero resulta que solo dejan un dominio por contrato y tiene que ser con ellos, así que he pasado. Con hacer copias de seguridad de vez en cuando, suficiente. Algo se ha borrado del blog, pero no pasa nada. He tenido que recuperar todo lo que hay aqui menos este post de un ficherillo xml que saqué hace un huevo de wordpress. Nada de MySQL. Todo a la cacota.

Así que como esto es un blog personal, tendré que actualizarlo, pero ahora mismo no que viene María a buscarme al trabajo. Aunque termino a las 8, vamos y venimos en el mismo coche, así ahorramos dineros. Si, estamos viviendo juntos!!!!! Desde hace más de un año, pero como esto se ha ido a la mierda por culpa de Byethost… Dicen que me mandaron un mail para avisar pero no lo hicieron!!!!!

Luego quizás más, llega la semana santa. Castillos, museos, trenes, patines… a ver si lo aprovechamos.

 

Paris

Había que ir a Paris. Quería hacerlo allí, ¿donde sino?

Así que a María le trajeron los reyes magos de occidente un viaje a Paris y a Disney, del 19 al 25 de Febrero. Época idónea para ir a Paris… Nunca he pasado tanto frio.

1El caso es que el 19 llegamos allí y entre unas cosas y otras no encontrábamos como salir del aeropuerto, así que María estaba indignada con el mundo por lo ambiguo que era todo y yo super emocionado con ir a Disney. Al final cogimos un autobús directo a Disney que costaba 19€ el trayecto (¡¡¡sajada!!!) y pusimos rumbo al hotel de allí. Yo que estaba nervioso iba haciendo el tontaco como es costumbre en el autobús y María que seguia indignada, estaba un poco mosca, a ratos reia, a ratos se ponía seria, yo mientras jugando con mi bufanda-möbius utilizándola de turbante.

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Nos pasamos ese día y el siguiente por Disney, viendo cosas super caras, disfrutando del calor del sol por última vez ese viaje y montandonos en todo lo que veiamos. El espectáculo de por la noche, impresionante. Tengo un video grabado a más calidad.

 

Nos quedamos sorprendidos por los precios astronomicamente altos, como una bosla de patatas por 4€ o una figura de cristal por 19.000€ ahí es ná.

Por cierto, teníamos 4 entradas de niño que caducaron ayer 31 de Marzo (esto lo estoy escribiendo el 1, a saber cuando lo subo).

10 de junio, seguimos con la historia… es que soy lentitoooo 😛

Prosiguiendo, quedamos encantados con Disney. Por la noche el primer día vimos como después del espectáculo la gente marchaba en marabunta hacia fuera del parque, ya que cerraba. ¿A donde se dirigía mucha gente? A cenar!

En lo que llegamos al McDonald’s, se había petado totalmente. Pedimos en las maquinas unos menus que sería parte de nuestra dieta francesa a partir de ese momento en los lugares donde no sabíamos que comer 😛 Lo mio tardó unos eones más que lo de María, ya que indiqué que sin pepinillo, cebolla, lechuga, mostaza, gusarajos… pero al fin me lo dieron y con el hambre que había, hasta sentó bien ;). Recalcar que ese día habíamos comido a base de unos sandwiches de jamón y queso que había preparado María y tonterías varias. Daban miedito los menus de dentro del parque. Con los pies bastantes congelados y yo tiritando a lo bestia de frio nos fuimos a la parada del autobús, que tardo medio año en llegar (eso, o que con el frío tenía microcomas, no sé). Nos fuimos a dormir y dijimos que íbamos a madrugar al dia siguiente. Los cojones.

Nos levantamos y desayunamos en el hotel, donde básicamente yo me inflé a curasanes y un zumo algo asquerosete. Fuimos con las maletas cargados hacia Disney, ya que la consigna del hotel no molaba, ya que podía entrar quien quisiese y llevarse puesto cualquier cosa. Entramos a la estación de RER por mirar si podíamos coger allí el Navigo, que fué que si, jeje. Y me di cuenta que de había consignas!!!! Allí metimos todo, por mucho menos de lo que habría costado en la otra opción, que era Disney, donde costaban 6€ por maleta y el problema estaba en que había que recorrer bastante con ellas. En el RER las guardamos muuuu bien en las consignas, junto con mi mochila guardatodo llena de trastos y otros enseres.

Y corriendo a Disney Studios, donde a María le dieron ganas de quedarse a dormir en el “Hollywood Tower Hotel” que la encantó como atracción. Aquello nos lo ventilamos rápido, principalmente por el dolor de piesesitos. Montamos en el hotel, en la montaña rusa de aerosmith que no recuerdo como se llama, unas cuantas fotos que subiré a Flickr junto con las demás de todo el viaje y de vuelta al otro parque. Ahi ya nos dimos prisita, fuimos al Space Montain que nos gustó mucho, luego a la montaña rusa del tren de la mina, que me sorprendió por lo larga que era y de ahí a recorrernos las tiendecitas. La foto de María con el gorro fué justo antes de irnos. No era tarde, la foto la tomé a las 17:37 de la tarde y justo después de eso nos fuimos al RER a hacernos el Navigo, coger las maletas y a Paris.

Cuando llegamos a Paris flipamos un poco con el metro, que es bastante bastante guarro. En muchas paradas huele fatal, hay perros e incluso nos topamos una de las veces con una especie de redada con perros policía…

Llegamos al hotel, donde la habitación estaba bien, aunque lo mejor era el desayuno y la amabilidad de la gente. Conseguimos internet a buen precio (yupiiiii) y descargamos cosas.

Cuando acabamos dijimos… vamos a ver Paris!

El hotel estaba cerca del Sagrado Corazón, la parada más cercana era Lamarck, conocida por salir en la película de Amelie. Unos días o semanas antes la habíamos visto y cansados de ver como llegar al hotel desde el metro, nos hizo mucha ilusión ver en la película un sitio por el que íbamos a pasar, más allá del propio sagrado corazón, claro.

Desde el hotel nos dirijimos al metro de Concorde, donde nada más salir fué esto lo que vimos. Y justo después la gran noria a la que me entraron ganas de subir y se me quitaron cuando vi el precio.

De ahí, tras hacernos fotos con carrera incluida, nos fuimos andando hasta el puente del arte. Allí pusimos nuestro propio candado el cual desapareció para nunca más ser localizado… aunque mucho mucho no buscamos :P. Y por supuesto fotos fotos y más fotos.

Cruzamos el puente y nos metimos hacia el barrio latino, donde vimos una cantidad ingente de asiáticos en incluso casi nos secuestran en uno de ellos, suerte que estuvimos hábiles y escapamos.

Tras buscar donde cenar y andar y andar por el barrio latino, llegamos a un pizza del arte como el que había en la Vaguada hace muuucho. Nos cenamos una pizza con bebida por 9€ cada uno y nos quedamos tan anchos. Después de eso, caminamos y caminamos hasta el metro. Dentro vimos a un señor fararararo con los tornos de entrada porque se los estaba saltando y no era capaz. Tupido velo y al anden. Fuimos tras 2375239 transbordos al hotel y dormimos muuuuuy placidamente porque estábamos reventados y en la habitación había un radiador eléctrico super mágico que ponía la habitación a 37º en un momento. Chachi por el hotel 😀