Un año después

Jode cuando le pides a alguien de tu familia que vaya a comer contigo, a ver tu casa, etc etc. Y siempre hay alguna excusa. Esta vez la excusa es rehabilitación y mareos desde principios del verano… Sin embargo para ir a ver los toros, de fiestas, etc, no hay ningún problema. El problema está en pasar un día de barbacoa con tu hermano y su familia y con tus sobrinos.

Muy decepcionado la verdad…

Luego se supone que son los demás los que se distancian…

Pero bueno, hay gente que se que siempre va a estar ahí, o que lo habría estado si hubiese podido. Nunca me van a faltar ni mi padre, ni mi hermana, ni María. Y nunca me habría faltado mi madre, eso seguro. Ella siempre siempre siempre estuvo ahí. Y pasando lo que está pasando, no puedo llegar a imaginarme como se sentiría si viese a cada uno por su lado de esta triste manera.

Hace casi un año estaba muy triste por mil cosas, por supuesto, pero me alegro que uno de mis temores no se hiciese realidad y pueda seguir viendo a mi tito taxi y a Carolina. Y por supuesto a mis primos.

Mi tío, ese que cargaba conmigo cuando yo era un enano, me llevaba de acá para allá y me compraba hamburguesitas de chuches. Ese que bromeaba con mi padre y mi madre de la plataforma de la construcción. El que me hizo comerme un bocadillo de chorizo del suelo porque lo tiraba a posta. Mil cosas y mil historias pero por suerte se vino a Colme y nunca hemos dejado de vernos.

Mi madre primero le crió a él según nos contaba muchas veces y luego a mi y a tissia. Ella decía que Miguel siempre tenía la cabeza en otro lado y que era muy despistado. Me comparaba a mi con él y me decía “eres igual que tu tío Miguel”.

Mañana, casi un año después de venir a vivir aquí y justo un año después de pasar los peores días de mi vida, vamos a comer juntos y solo nos va a faltar una persona. A las personas hay que recordarlas, si es lo único que tenemos de ellas. No hay que olvidar. No debemos evitar recordar. Me da igual recordar cosas buenas o cosas malas de mi madre, pero me encanta recordar. Porque es lo que me queda y no quiero levantarme un día por la mañana pensando “Ya puedo vivir sin ese recuerdo”.

Los últimos recuerdos son dolorosos. Pero yo estuve genial cenando con mi familia el día de las fiestas allí, a la luz de una farola, todos juntos. En ese momento deseaba que todo fuese a mejor y en 2 semanas todo se torció muy muy de repente. Tan rápido que no dió tiempo a reaccionar. Hasta que nos dijeron algo malo en una sala. Algo muy malo y muy doloroso. Y a partir de ahi….
A partir de ahí ha habido gente que se suponía que era muy buena y no lo era tanto y viceversa. Pero da igual. Lo importante es que los que nos queremos estamos juntos. Que el dolor es nuestro y no de mi madre.

Quien me conoce sabe que no creo en dios, ni en el cielo o el infierno ni en nada de eso. Son los padres. Mi madre lo pasó fatal esa semana. La persiana que se bajaba. La gente con caras largas. Joder, parecía que se lo decían a la cara. Mi padre era el único que entraba, la hablaba, la acariciaba.

Nunca he sido mucho de expresar sentimientos. Pero cuando me pongo a escribir puedo no parar…

En fin. El dolor a partir de ese 13 de septiembre, todo ese dolor, pienso que de alguna forma se repartió entre todos. Todo lo que ella sufría desapareció y se repartió entre los que la queremos. Así que puedo hacerme una idea de lo que sufrió.

¿Lo qué me ayuda? Pues sinceramente… no se si es egoísmo o como llamarlo. Simplemente uso varias cosas. La primera de ellas utilizar la cabeza y ser consciente de que ella ya no sufre. Sufrimos los demás.
La segunda, y más importante es pensar en que habría querido ella. No hubiese querido que estuviésemos tristes o cabizbajos. Ella quería vernos felices siempre. Como cualquier persona con alguien a quien ama.
Y POR SUPUESTO, suena repugnante el no querer ver videos con ella o cosas que recuerden lo felices que éramos a su lado. Cuando yo me muera, me gustaría que la gente viese videos o fotos conmigo, se rían y piensen “mira que gilipollas, todo el día haciendo el tonto”. Cosas así, pero no que se nieguen o eviten ver recuerdos de mi. Al fin y al cabo cuando morimos que queda de nosotros? Los recuerdos y poca cosa más. Eso es lo que vive de nosotros. Como dice ZPU…. “solo si alguien piensa en uno, uno existe.”
Y lo que más me ayuda de todo… pues mi familia (la que quiere estar junto a mi). Gracias a todos. Maria incluida por supuesto, que no puedes hacer más, es imposible.