Nuestro tigretón

Ayer nos bajamos Héctor y yo a la piscina a darnos un bañito. Lo primero la foto, que me encanta!

Vamos a apuntarle a matronatación, para que aprenda a nadar pronto.

El otro día vi a una madre que no dejaba bañarse a su hijo de unos 7/8 años porque no iba a estar ella vigilando… no quiero que le pase eso a nuestro piscurrín 😛

Lo malo de todo es que María ha empezado a trabajar y trabaja tooooodo el día… vamos, que no podemos ir juntos a la piscina más que el finde, un poco rollo. Y se pierde bastante estar con el peque, mierda de horarios…

A ver si para septiembre hay hueco de matronatación los sábados por la tarde o algo así para que pueda ir ella.

Estoy super feliz y a la vez preocupado. Dicen que estos son los mejores años de la vida, que luego todo va cuesta abajo y puede que sea verdad. Quiero pensar que la idea es más bien la de “La vida es como una tela bordada. Nos pasamos la primera parte de la vida en el lado bonito del bordado, pero la segunda parte de nuestra vida la pasamos en el otro lado. Es menos bonito, pero vemos cómo están dispuestos los hilos”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *